En la noche del 3 de septiembre de 1997 hacía su presentación oficial en Boca el delantero Martín Palermo. La cita, la vieja y desaparecida Supercopa Joao Havelange.Diez años ya pasaron. Y nada menos que 162 goles (134 en torneos locasles y 28 en competencias internacionales) en 260 partidos. El rival de aquel día en Buenos Aires fue el poderoso Cruzeiro, de Brasil, liderado por un joven Dida, Nonato, Donizete y Cleison, entre otros.
El platense lució el dorsal número 25 y formó la dupla ofensiva con Diego Latorre. El Titán tuvo una actuación destacada y fue reemplazado a los 41 minutos del segundo tiempo por Pablo Islas.
Palermo es sinónimo de gol, contundencia, inteligencia para moverse a dentro del área y presencia de jerarquía. Y, para el hincha de Boca, un ídolo a la atura de Rojitas, Varallo…
El atacante, nacido el 7 de noviembre de 1973 en la Ciudad de las Diagonales, lleva convertidos 162 goles en Boca y 12 títulos obtenidos. Una clara síntesis del prestigio y el reconocimiento que ha logrado a nivel internacional que le abrió las puertas de la Selección.A los 31 años, Martín intentará superar al Cañoncito Francisco Varallo, quien es el absoluto goleador de Boca en la era profesional: el ex Gimnasia y Esgrima La Plata acumula 180 en torneos de Primera división y otros 14 en copas oficiales de la época.
Palermo luchará entonces hasta conseguir esa marca récord que lo desvive. Porque, en definitiva, de goles viven los goleadores.-
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